[vc_row][vc_column][vc_column_text]Se ganaba la confianza de las adolescentes y les pedía fotografías de contenido sexual; si no las obtenía, realizaba montajes. El agresor, porque el grooming se considera una agresión a la intimidad, tenía información de casi 300 chicas. Mucho cuidado padres, profesores y también adolescentes, la red está llena de este tipo de gente. Nunca caigáis en la trampa ¡denunciad![/vc_column_text][vc_column_text]Fuente: hoy.es[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]